LOS RETOS DEL SECTOR FORESTAL

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21/03/2014 – Cada año, el 21 de marzo, se celebra el Día Mundial Forestal. Por esto es conveniente analizar varios temas en esta fecha. Por ejemplo, ¿cómo estamos en Panamá en materia forestal? Según los datos que se manejan, la cobertura boscosa del país es de 44%, una cifra aceptable en la región. Además, el 37% del territorio está bajo la categoría de áreas protegidas, lo que evidencia el grado de importancia que le damos a la conservación de los recursos naturales, hasta ahora.

En cuanto a la deforestación, lamentablemente todavía hay cerca de 2 millones de hectáreas sin bosques que requieren ser reforestadas con carácter de urgencia. A la fecha solo hemos reforestado alrededor de 80 mil hectáreas.

La inquietud entonces es ¿cómo podemos potenciar/incentivar la reforestación con fines de conservación y producción? Sabemos que no es una tarea fácil ni barata. Sin embargo, podemos sumar a muchos actores de la sociedad que entienden muy bien que sin los bosques no tendremos biodiversidad, agua, suelos ni estabilidad ecológica. Todos estos elementos clave para el desarrollo económico del país.

Abordar los retos que nos plantea el desarrollo del sector forestal debe hacerse al tomar en cuenta dos escenarios: Las tierras con bosques y las tierras sin bosques. En este sentido, los bosques naturales destinados a la producción forestal solo alcanzan unas 350 mil hectáreas, que deben ser manejadas con criterios de sostenibilidad. La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en conjunto con los pueblos indígenas en Darién, ha logrado esta meta. Falta fortalecer la gestión en las áreas protegidas a través de la implementación de los planes de manejo.

En cuanto a las tierras sin bosques, las acciones se deben enfocar en dos vías: reforestar con fines de conservación las partes altas de las cuencas hidrográficas, y hacer lo propio en las bajas con fines comerciales. Todos conocen las bondades de la reforestación (cuando se realiza con criterios técnico-científicos), por lo que es imprescindible poner en práctica, cuanto antes, esta estrategia.

Se han alcanzado importantes avances a través del Comité Nacional de Gestión Forestal, del Colegio de Ingenieros Forestales con apoyo de la Anam, para actualizar la Ley Forestal. Se elaboró un anteproyecto de ley que se encuentra en la Asamblea Nacional a la espera de su discusión y aprobación. En esta propuesta se establecen incentivos para el manejo de los bosques naturales, la reforestación y la industria derivada de este recurso. Además, se fortalece la institucionalidad en este dominio. Se introduce la figura del regente forestal como una forma de mejorar la administración forestal de la Anam.

La Universidad Tecnológica de Panamá contribuye de manera significativa al sector, al crear la nueva carrera de Ingeniería Forestal, cuyo inicio se programa a partir de 2015, lo que permitirá aumentar la capacidad técnica del país en este aspecto.

En general, se han logrado avances en algunas áreas del sector forestal. Sin embargo, aún el reto es enorme debido a la presión (que aumenta cada año) y la demanda de recursos forestales. Falta alinear políticas públicas de desarrollo cónsonas con la importancia de los bosques, de forma que todos los sectores económicos vinculen sus actividades con la conservación y el avance del recurso forestal, y de esta manera lograr el desarrollo sostenible que el país requiere.

El establecimiento de nuevas plantaciones generará empleos y contribuirá a reducir la pobreza, sobre todo en áreas rurales e indígenas. Además, se incorporarán tierras degradadas a la cadena productiva con productos maderables y no maderables, entre otros beneficios. Tenemos la oportunidad de elevar la cobertura boscosa a más del 50%, siempre y cuando entendamos el valor del bosque y su contribución a la economía nacional.

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