Piden una política nacional de reforestación

Piden una política nacional de reforestación

La Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), pidió ayer al Gobierno la creación de una política nacional para la reforestación que permita el desarrollo del sector, incrementando la generación de divisas para el país y plazas de empleo en las zonas reforestadas.

De acuerdo con el presidente de ANARAP, Luis Carles, con una política nacional de reforestación apoyada por el Estado, los reforestadores incrementarían considerablemente las inversiones nacionales como extranjeras que redundarían en una mayor generación de empleos y creación de activos a futuro, ya que la reforestación industrial a gran escala está totalmente dirigida a los mercados internacionales.

Expresó que el plan nacional debe incluir un total apoyo del gobierno, facilitando la ejecución y autorización de los informes técnicos forestales y financieros, además de la rápida tramitación de todos los documentos que se deban dar en cuanto a la exoneración de compra de equipo para la actividad.
Manifestó que se debe apoyar también la gestión de capacitación de los sectores rurales y que se inicie la reglamentación de la Ley 58 que promueve la reforestación, que se aprobó en 1999.
Recalcó que con la reglamentación, más de 100 mil pequeños productores se incorporarán a los diagramas de reforestación en los próximos años.
Enfatizó que con un respaldo del gobierno, Panamá puede llegar a tener modelos como Chile, Costa Rica y Brasil.
«En esos países el Estado invirtió en una política forestal a largo plazo. Hoy Chile es un país que cuenta con más de dos millones de hectáreas reforestadas para la comercialización de la madera que genera cerca de 250 mil empleos directos y 2 mil millones de dólares al año en exportaciones».
Aseveró que Costa Rica por su parte cuenta con más de 150 mil hectáreas reforestadas, aumentando su cobertura que le ha generado grandes beneficios.
«En Panamá lo que necesita el sector es que el Estado mantenga la estrategia nacional del ambiente en cuanto al sector forestal con miras a que esta actividad enfatice fines comerciales, industriales y de aprovechamiento y se deje de estar confundiendo a la ciudadanía de que la reforestación es con fines preservacionistas», recalcó Carles.
La ANARAP proyecta tener en el 2010 unas 50 mil hectáreas reforestadas, lo que garantizaría un importante nivel de competencia ante los mercados internacionales. «Si el Estado nos apoya, esta cifra podría triplicarse; lo que necesitamos es voluntad del Estado», dijo.
Manifestó que actualmente no hay ningún impedimento para que se desarrolle esa política, pero el sector requiere una seguridad jurídica, que las políticas de desarrollo forestal se mantengan a largo plazo, pues la empresa privada sigue cumpliendo su papel al invertir en plantaciones.
«Hay una motivación grande, pero muchas veces los mensajes que se envían como que no definen claramente lo que está establecido en la estrategia nacional de ambiente», expresó.
Precisó que lo que hace falta es que la ANAM públicamente hable sobre la estrategia nacional definida.
Las declaraciones de Carles se dieron ayer durante el seminario, «Plagas y Enfermedades en Plantaciones Forestales», efectuado con miras a capacitar a los reforestadores del país en el manejo y tratamiento de sus plantaciones, como parte del proceso de preparación para afrontar las exigencias del mercado nacional e internacional de ofrecer maderas saludables y de buena calidad.
Durante el evento, la asociación se comprometió a frenar el desarrollo de la tala indiscriminada de árboles en los bosques naturales, supliendo el mercado local y extranjero con madera reforestada y mantener la sostenibilidad.
Se acordó también fortalecer los vínculos con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), para proteger las plantaciones de los ataques de las plagas y conocer las normas para la introducción de material forestal, además de inculcar a los asociados el uso racional de químicos para no afectar el ecosistema.

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