Tecnología podría mejorar exportación

Es necesario que se inviertan en nuevos equipos para automatizar procesos y efectuar la recolección de madera rápida
Doralis Montenegro (doralis.montenegro@epasa.com)

En el transcurso de unos ocho años se espera que en Panamá existan unas 200 mil hectáreas de áreas reforestadas, lo que indicaría que la indutria pueda generar un promedio de 656 millones de dólares en exportaciones.

La industria forestal ha desarrollado un potencial en Panamá, por lo que según indica la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (Anarap), es necesario que se inviertan en nuevos equipos para automatizar procesos y efectuar la recolección de madera dentro de las plantaciones de manera más eficiente, rápida y segura.

En el país ya existen tales opciones, como es el caso de la empresa Vimek, que ha implementado equipos de alta tecnología. Fredrik Lumber, director de Vimek, sostuvo que una de las maquinarias con las se cuentan en Panamá es la recolectora Vimek 610, que hace más eficiente los procesos de recolección de la madera.

Marisa Vallarino, de Anarap, destacó que es importante que las empresas inviertan, asegurando el auge de la industria.

Mirei Endara, nueva administradora de la ANAM

jueves 5 de junio de 2014 – 12:00 a.m.Una primera reunión de acercamiento realizaron este martes Mirei Endara, designada administradora general de la ANAM

FOTO: | CORTESÍA
Mirei Endara, nueva administradora de la ANAM.
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Redacción La Estrella de Panamá
periodistas@laestrella.com.pa

Una primera reunión de acercamiento realizaron este martes Mirei Endara, designada administradora general de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y el titular de esa institución, Silvano Vergara, así como sus respectivos equipos de trabajo con la finalidad de iniciar el proceso de transición en esa entidad del Estado.

Vergara comenzó el proceso de transición explicándole a la administradora designada los programas de trabajo que se desarrollan, así como las políticas que se impulsan en el país para cumplir con las disposiciones legales de establecer una cultura ambiental en Panamá. Para tal efecto se dejó claro cuál ha sido la gestión desarrollada durante su administración que culmina el 30 de junio.

Por su parte, Abraham Herrera, director de Planificación y Política Ambiental de la ANAM, expuso en detalle las características de los programas, sobre política presupuestaria y sobre los compromisos internacionales que forman parte de la gestión de esta entidad en el país.

Mirei Endara estuvo acompañada del equipo que iniciará la gestión en el nuevo período. Emilio Sempris estará a cargo de la sub-administración general; mientras que Félix Wing se ocupará de la secretaría general; Zuleika Pinzón estará en la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre e Indra Candanedo será asesora técnica del despacho superior.

Al final de la reunión, la administradora general designada agradeció a Vergara por la información, documentación y datos suministrados. Dijo que estaba muy complacida con esta primera reunión de transición y enfatizó que su gestión se iniciará con el ‘compromiso con el Gobierno de establecer el Ministerio de Ambiente’. ‘ Este será uno de los primeros esfuerzos en los que nos vamos a abocar; así como fortalecer la institucionalidad’, reafirmó.

Para el próximo martes 10 de junio se realizará la segunda reunión en que se procurará que cada área tenga a sus dos responsables para compartir la información de cómo ha sido el desenvolvimiento de las tareas y funciones.

LOS RETOS DEL SECTOR FORESTAL

opinion@prensa.com

21/03/2014 – Cada año, el 21 de marzo, se celebra el Día Mundial Forestal. Por esto es conveniente analizar varios temas en esta fecha. Por ejemplo, ¿cómo estamos en Panamá en materia forestal? Según los datos que se manejan, la cobertura boscosa del país es de 44%, una cifra aceptable en la región. Además, el 37% del territorio está bajo la categoría de áreas protegidas, lo que evidencia el grado de importancia que le damos a la conservación de los recursos naturales, hasta ahora.

En cuanto a la deforestación, lamentablemente todavía hay cerca de 2 millones de hectáreas sin bosques que requieren ser reforestadas con carácter de urgencia. A la fecha solo hemos reforestado alrededor de 80 mil hectáreas.

La inquietud entonces es ¿cómo podemos potenciar/incentivar la reforestación con fines de conservación y producción? Sabemos que no es una tarea fácil ni barata. Sin embargo, podemos sumar a muchos actores de la sociedad que entienden muy bien que sin los bosques no tendremos biodiversidad, agua, suelos ni estabilidad ecológica. Todos estos elementos clave para el desarrollo económico del país.

Abordar los retos que nos plantea el desarrollo del sector forestal debe hacerse al tomar en cuenta dos escenarios: Las tierras con bosques y las tierras sin bosques. En este sentido, los bosques naturales destinados a la producción forestal solo alcanzan unas 350 mil hectáreas, que deben ser manejadas con criterios de sostenibilidad. La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en conjunto con los pueblos indígenas en Darién, ha logrado esta meta. Falta fortalecer la gestión en las áreas protegidas a través de la implementación de los planes de manejo.

En cuanto a las tierras sin bosques, las acciones se deben enfocar en dos vías: reforestar con fines de conservación las partes altas de las cuencas hidrográficas, y hacer lo propio en las bajas con fines comerciales. Todos conocen las bondades de la reforestación (cuando se realiza con criterios técnico-científicos), por lo que es imprescindible poner en práctica, cuanto antes, esta estrategia.

Se han alcanzado importantes avances a través del Comité Nacional de Gestión Forestal, del Colegio de Ingenieros Forestales con apoyo de la Anam, para actualizar la Ley Forestal. Se elaboró un anteproyecto de ley que se encuentra en la Asamblea Nacional a la espera de su discusión y aprobación. En esta propuesta se establecen incentivos para el manejo de los bosques naturales, la reforestación y la industria derivada de este recurso. Además, se fortalece la institucionalidad en este dominio. Se introduce la figura del regente forestal como una forma de mejorar la administración forestal de la Anam.

La Universidad Tecnológica de Panamá contribuye de manera significativa al sector, al crear la nueva carrera de Ingeniería Forestal, cuyo inicio se programa a partir de 2015, lo que permitirá aumentar la capacidad técnica del país en este aspecto.

En general, se han logrado avances en algunas áreas del sector forestal. Sin embargo, aún el reto es enorme debido a la presión (que aumenta cada año) y la demanda de recursos forestales. Falta alinear políticas públicas de desarrollo cónsonas con la importancia de los bosques, de forma que todos los sectores económicos vinculen sus actividades con la conservación y el avance del recurso forestal, y de esta manera lograr el desarrollo sostenible que el país requiere.

El establecimiento de nuevas plantaciones generará empleos y contribuirá a reducir la pobreza, sobre todo en áreas rurales e indígenas. Además, se incorporarán tierras degradadas a la cadena productiva con productos maderables y no maderables, entre otros beneficios. Tenemos la oportunidad de elevar la cobertura boscosa a más del 50%, siempre y cuando entendamos el valor del bosque y su contribución a la economía nacional.

Conflictos Forestales

25/08/2013OPINIÓN
 Osvaldo Lau C.
economia@prensa.com
Empiezo señalando que los errores cometidos en la Ley 47 de 6 de agosto de 2013, comentados en nuestro artículo anterior del 18 de agosto, fueron corregidos mediante fe de errata con la misma fecha de la ley y la colocaron en la Gaceta Oficial Nº27351-A. Le salvaron la cara y algo más a los responsables.
Sobre el tema de este artículo, agrego que la reforestación ya no baila al son de las necesidades ambientales del país.
Si bien no podemos detener el avance del cemento, que comprime la cobertura boscosa, todos estamos obligados a promover la reforestación por sus múltiples beneficios, tales como los económicos, ambientales, culturales y sociales, por decir los más importantes.
Si el largo plazo de la actividad forestal es parte de problema, que contrasta con la visión de corto plazo de los empresarios, queda entonces incentivar la inversión forestal con beneficios fiscales para mantener las inversiones realizadas, para desarrollar nuevas plantaciones y para incentivar el mantenimiento de los bosques naturales.
Son tres áreas que exigen atención dentro de la política del Estado, tanto o más que el turismo, la industria, el establecimiento de sedes de empresas multinacionales, las zonas francas, etc.
Conviene remontarnos al año 1992, cuando el gobierno de ese entonces, con visión de futuro, promulgó la Ley 24 para otorgar incentivos fiscales a la actividad de reforestación, con resultados positivos a pesar de ser poco conocida. Pero con el tiempo llegaron las reformas fiscales haciendo menos atractiva la inversión y creando un detente peligroso a la actividad. El primer conflicto está en el cambio sufrido en la exoneración del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que la Ley 24 de 1992 otorgó a las utilidades “derivadas de la comercialización de productos extraídos de plantaciones forestales, hasta el corte final de la plantación forestal, y cuyo establecimiento se realice dentro de los veinticinco (25) años contados a partir de la vigencia de esta ley”.
Con la modificación de la Ley 6 de 2005, este beneficio fiscal se restringe a las utilidades provenientes del “corte final de la plantación”, norma que no tiene aplicación, por lo menos, a las inversiones realizadas al amparo de la Ley 24/1992.
De lo contrario, estaríamos ante una clara violación a la seguridad jurídica, pues se siembra bajo el paraguas de una norma y luego se cosecha con otra diferente con beneficios disminuidos.
Luego llegó otra controversia en la exoneración del Impuesto de Inmuebles. Por un lado, la ley condiciona la exoneración a que se reforeste más del 75% de la finca, pero la norma reglamentaria ofrece el beneficio con tan solo reforestar el 75% de su área apta para reforestar. Es cierto que priva la ley sobre el reglamento, pero la redacción diferente de este último dio margen a que se hicieran inversiones bajo supuestos equivocados, reforestándose fincas donde no es posible alcanzar ese 75% del área total.
Otro conflicto es el ciclo de 5 años de exoneración del impuesto de inmuebles que se concede a las fincas reforestadas, al margen de que tal ciclo no está en la ley de incentivos a la actividad de reforestación.
Con tal ciclo, proveniente de otra norma anterior sobre incentivos agropecuarios, se pretende vigilar que las fincas conserven la actividad forestal. Un control fiscal al margen de la ley.
Como la actividad de reforestación es a largo plazo, mientras la inversión se mantenga, la exoneración del impuesto de inmuebles debe concederse en forma continuada aun cuando la solicitud se realice vencido el ciclo de 5 años, el hijo de otra ley.Le compete a la autoridad fiscal confirmar la inexistencia de la reforestación, luego cancelar el beneficio y finalmente aplicar las sanciones que sean pertinentes.
En esta forma nos atenemos a la ley y no gastamos tiempo ni combustible innecesario.

REVISTA PANAMÁ GREEN MAGAZINE

PANAMÁ GREEN MAGAZINE

PANAMÁ GREEN MAGAZINE La revista bilingüe (Español – Inglés)  Ofrece una variedad de artículos en 20 secciones. Está dirigida a la población en general para hacer conciencia sobre la manera en que podemos ser agentes activos dentro de la conservación de nuestro planeta.

Brinda conocimientos sobre el tema “green” en todos los aspectos de la vida de un ser humano y presenta las acciones de RSE de las compañías a nivel local e internacional.

POTENCIAL EN LA INDUSTRIA FORESTAL EN PANAMÁ

La actividad implica grandes inversiones iniciales con ganancias a largo plazo, lo que requiere incentivos fiscales y apoyo estatal directo.
Martes 13 de Agosto de 2013
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Capital.com.pa publica: “Un estudio reciente elaborado por la Agencia de Cooperación de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés) (…), destacó que en un escenario en el que se intervinieran tan solo 200 mil de los 2 millones de HA de terrenos degradados que existen en el país, a razón de 10.000 HA por año y por un espacio de 20 años, se requeriría una inversión acumulada menor de $3.065 millones”. Sin embargo, la carencia de leyes que incentiven la inversión en proyectos de reforestación no permite que se desarrolle todo el potencial que se posee.

Tan solo reforestando 200 mil hectáreas, el Estado recibiría ingresos por $1.164 millones en 20 años, gracias a los impuestos que las empresas dedicadas a la actividad pagarían. Se estima que cuando se inicie el aprovechamiento de esas áreas reforestadas, a partir del año 20 y hasta el año 40, las exportaciones de productos forestales se elevarán a $656 millones al año, 2.852,2% más que losS$23 millones que se exportan actualmente.

Para Marisa Vallarino, presidenta de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (Anarap), para poder aprovechar todo el potencial económico, social y ambiental, el Estado debe ser socio de la industria forestal auto sustentable, tal como ha ocurrido en otros países de la región como Chile, Colombia, Guatemala o Ecuador.

Vallarino agregó que la falta de incentivos ha significado que exista poco interés de la banca por respaldar proyectos de reforestación, considerando que se trata de una inversión en la que los frutos económicos solo se pueden ver a largo plazo.

Fuente: Capital.com.pa

Piden una política nacional de reforestación

Piden una política nacional de reforestación

La Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), pidió ayer al Gobierno la creación de una política nacional para la reforestación que permita el desarrollo del sector, incrementando la generación de divisas para el país y plazas de empleo en las zonas reforestadas.

De acuerdo con el presidente de ANARAP, Luis Carles, con una política nacional de reforestación apoyada por el Estado, los reforestadores incrementarían considerablemente las inversiones nacionales como extranjeras que redundarían en una mayor generación de empleos y creación de activos a futuro, ya que la reforestación industrial a gran escala está totalmente dirigida a los mercados internacionales.

Expresó que el plan nacional debe incluir un total apoyo del gobierno, facilitando la ejecución y autorización de los informes técnicos forestales y financieros, además de la rápida tramitación de todos los documentos que se deban dar en cuanto a la exoneración de compra de equipo para la actividad.
Manifestó que se debe apoyar también la gestión de capacitación de los sectores rurales y que se inicie la reglamentación de la Ley 58 que promueve la reforestación, que se aprobó en 1999.
Recalcó que con la reglamentación, más de 100 mil pequeños productores se incorporarán a los diagramas de reforestación en los próximos años.
Enfatizó que con un respaldo del gobierno, Panamá puede llegar a tener modelos como Chile, Costa Rica y Brasil.
“En esos países el Estado invirtió en una política forestal a largo plazo. Hoy Chile es un país que cuenta con más de dos millones de hectáreas reforestadas para la comercialización de la madera que genera cerca de 250 mil empleos directos y 2 mil millones de dólares al año en exportaciones”.
Aseveró que Costa Rica por su parte cuenta con más de 150 mil hectáreas reforestadas, aumentando su cobertura que le ha generado grandes beneficios.
“En Panamá lo que necesita el sector es que el Estado mantenga la estrategia nacional del ambiente en cuanto al sector forestal con miras a que esta actividad enfatice fines comerciales, industriales y de aprovechamiento y se deje de estar confundiendo a la ciudadanía de que la reforestación es con fines preservacionistas”, recalcó Carles.
La ANARAP proyecta tener en el 2010 unas 50 mil hectáreas reforestadas, lo que garantizaría un importante nivel de competencia ante los mercados internacionales. “Si el Estado nos apoya, esta cifra podría triplicarse; lo que necesitamos es voluntad del Estado”, dijo.
Manifestó que actualmente no hay ningún impedimento para que se desarrolle esa política, pero el sector requiere una seguridad jurídica, que las políticas de desarrollo forestal se mantengan a largo plazo, pues la empresa privada sigue cumpliendo su papel al invertir en plantaciones.
“Hay una motivación grande, pero muchas veces los mensajes que se envían como que no definen claramente lo que está establecido en la estrategia nacional de ambiente”, expresó.
Precisó que lo que hace falta es que la ANAM públicamente hable sobre la estrategia nacional definida.
Las declaraciones de Carles se dieron ayer durante el seminario, “Plagas y Enfermedades en Plantaciones Forestales”, efectuado con miras a capacitar a los reforestadores del país en el manejo y tratamiento de sus plantaciones, como parte del proceso de preparación para afrontar las exigencias del mercado nacional e internacional de ofrecer maderas saludables y de buena calidad.
Durante el evento, la asociación se comprometió a frenar el desarrollo de la tala indiscriminada de árboles en los bosques naturales, supliendo el mercado local y extranjero con madera reforestada y mantener la sostenibilidad.
Se acordó también fortalecer los vínculos con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), para proteger las plantaciones de los ataques de las plagas y conocer las normas para la introducción de material forestal, además de inculcar a los asociados el uso racional de químicos para no afectar el ecosistema.

Ambientalistas reiteran que en Panamá reforestar debe una prioridad

¡Todos debemos unirnos en esta causa!

Con el propósito de ver reforestadas 250 mil hectáreas en Panamá, la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), hace un llamado a la concienciación ciudadana para que reforeste con mayor dinamismo, y de esta manera, se contribuya activamente con el desarrollo social, ambiental y económico de Panamá…

Este llamado se hizo en el marco de la celebración del “Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía”, designado por la organización de las Naciones Unidas (ONU).

Marisa Vallarino, Presidenta de ANARAP, explica que Panamá cuenta con 2 millones de hectáreas que pueden ser plantadas, por lo que la ANARAP reconoce la importancia de la reforestación como una actividad con gran potencial dada las ventajas que Panamá tiene y que la posicionarían como líder en la región, en donde Colombia, Chile, Uruguay, Brasil, Costa Rica, Nicaragua, ya se encuentran apostando con fuerza.

“El país tiene dos millones de hectáreas que pueden ser plantadas y sólo hemos alcanzado 80 mil hectáreas. Hay mucho por hacer en aras de salvar nuestro medio ambiente. Tenemos una propuesta que es para sembrar 250,000 hectáreas, y estamos asumiendo este importante reto”, comentó la presidenta de ANARAP.

En este contexto, agregó que ANARAP ve con optimismo la generación de más de siete mil empleos directos anuales, en los sitios más distantes del país, dedicado a la siembra, mantenimiento, corte, industrialización y transporte de la madera, así como para la reforestación y otras actividades asociadas.

Reforestación genera nuevas fuentes de empleos

Reforestación genera nuevas fuentes de empleos

02 | 05 | 2000 Por REDACCION Panama América

La reforestación se ha convertido en una fuente generadora de empleos permanentes y eventuales debido a que es una actividad en la que el 80 por ciento de los costos se dedican a la contratación de mano de obra rural, manifestó el presidente de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (ANARAP), Luis Carles.

Carles, presidente reelecto de la ANARAP para el período 2000-2001, dijo que ésta representa unos 3 mil 500 empleos permanentes y eventuales en las áreas rurales entre los meses de mayo y agosto cuando se registra mayor actividad, además de ocupar gran cantidad de mujeres en las labores de preparación de los materiales y los viveros para cultivar los plantones.

Según Carles, en 1999 se reforestaron unas 5 mil 500 hectáreas, con una inversión estimada de 7 millones de balboas, que en su gran mayoría se inyectó en las áreas rurales del país.

Con la aprobación en 1992 de la Ley de Incentivos a la Reforestación, la superficie cultivada en Panamá se incrementó de once a más de 34 mil hectáreas, hasta finales del año pasado, con un valor proyectado de unos 2 mil millones de balboas, cifra significativa ya que Panamá no tiene tradición forestal, destaca Carles.

El incentivo de esta legislación, que promueve la reforestación, permitirá que unas 120 mil personas tengan acceso a esta actividad comercial y que, en el futuro, todos unidos puedan tener un peso específico igual o mayor a las empresas reforestadoras, reafirmó.

En ese sentido, precisó Carles, la ANARAP apoya el desarrollo y la reglamentación de esta norma, a la vez que exhorta al gobierno y a las entidades vinculadas al desarrollo directo de la ley para que la pongan en ejecución lo antes posible.

Agregó que actividades como la limpieza del terreno, el hilado, marcado, hollado, abonos de la tierra, siembra, limpieza y el mantenimiento de la plantas, son labores que tienen que hacerse manualmente, porque generalmente las actividades de reforestación se dan en áreas de pendientes, que no son las más accesibles para utilizar maquinarias.

De las 34 mil 618 hectáreas reforestadas hasta diciembre de 1998, 10 mil 241 hectáreas (29%) están dedicadas en la provincia de Veraguas; 8 mil 441 hectáreas (24%) en Panamá; 4 mil 777 hectáreas (14%) en Chiriquí; 3 mil 819 hectáreas (11%) en Coclé; 2 mil 839 hectáreas (8%) en Colón; mil 872 hectáreas (6%) en Darién; mil 253 hectáreas (4%) en Los Santos; 913 hectáreas (3%) en Herrera y 463 hectáreas (1%) en Bocas del Toro.

Igualmente, entre las especies utilizadas se destacan la teca con 19 mil 381 hectáreas (56%); el pino con 10 mil 282 hectáreas (30%); el cedro espino con mil 307 hectáreas (4%); caoba africana con mil 91 hectáreas (3); acacia magio con 872 hectáreas (2%) y otras especies mil 685 hectáreas (5%).
Carles resaltó la política forestal del gobierno -a través del director de la ANAM, Ricardo Anguizola, y el apoyo de la presidenta Mireya Moscoso, quien en su campaña política prometió que no cambiaría la ley forestal- que ha reiterado el respaldo al desarrollo de la reforestación en Panamá, para que en el 2010 unas 200 mil hectáreas sean reforestadas con fines comerciales.

Cifras estimadas de la red de vivero nacional, indican que en 1999 el sector privado produjo 6 millones de plantas, cantidad suficiente para reforestar unas 5 mil 400 hectáreas. De acuerdo a Carles, los resultados obtenidos en 1999 “son los más alentadores”, sobre todo si se toman en cuenta las más de 27 mil hectáreas reforestadas de teca hasta la fecha tienen un valor potencial de cosecha a futuro de 2 mil millones de balboas. Esta cifra se sustenta en los precios actuales del mercado internacional y el buen mantenimiento que los dueños le den a sus plantaciones, y se proyecta que aumentará progresivamente a medida que la actividad cumpla con su ciclo de abarcar unas 200 mil hectáreas para el año 2010.