Reforestación, en pleno vuelo

CULTIVO. Las provincias de Darién, Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas lideran la actividad de reforestación. LA PRENSA/ Cortesía.

El país abona el camino para la producción de madera a través de las plantaciones forestales.
La reforestación ayuda al mejoramiento climático, y constituye una fuente generadora de empleo y de negocios a largo plazo.
Sin embargo, la falta de planificación y de un proyecto nacional de desarrollo forestal atenta contra la continuidad de una industria que anualmente aporta al Producto Interno Bruto del país 343.1 millones de dólares o el equivalente al 1.3%. el equivalente al 1.3%.

 

El sector forestal a través de un manejo sostenible de los recursos puede convertirse en un pilar de la economía, a la par del Canal de Panamá y del sector turismo, manifestó Robert Kroesen, presidente de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (Anarap). Esta meta solo será posible si se desarrolla un plan integral de reforestación en el que se pueda replicar el éxito de Uruguay, Ecuador y Chile, líderes en la exportación de madera sostenible.

 

Los miembros de la Anarap firmaron una alianza con la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá y la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza para impulsar el desarrollo sostenible de la actividad. La meta a 20 años es aumentar los cultivos renovables a un millón de hectáreas y lograr ingresos anuales por mil 500 millones de dólares en exportación, informó Kroesen. Los gestores de la alianza se han enfocado en actualizar el plan nacional de forestación y reforestación que se elaboró en 2007, para lograr así una legislación de la actividad, en la que predomine el ordenamiento territorial y se incentive la producción renovable. La ubicación geográfica, el sistema logístico y la estabilidad monetaria hacen de Panamá un país forestalmente competitivo, asegura Juan Carlos Palacios, consultor forestal de la Anarap. No solo por la producción industrial de madera sino también en el aspecto ambiental. “Con la alianza por el millón de hectáreas forestales el istmo se convertiría en el primero país de la región carbono neutral”, dijo. En el país 80 mil hectáreas están dedicadas a la reforestación, en su gran mayoría a la siembra de teca, caoba, corotú, lina, pino caribaea, cocobolo, amarillo y zapatero. Las plantaciones se dan con mayor prominencia en las provincias de Darién, Chiriquí, Bocas del Toro y Veraguas. El metro cúbico de la teca, un árbol que es conocido como el rey de las maderas, y que alcanza una altura de hasta 30 metros, se cotiza en el mercado internacional entre 200 dólares y 300 dólares. El corte final se cotiza en 600 dólares. El precio de la madera y el déficit en el país de productos derivados de esta materia prima (como papel y cartón) se convierten en un gran potencial de negocio en Panamá, explicó el consultor de Anarap. La producción de madera panameña se cotiza en los mercados de India, Vietnam y China. Metas forestales $1,500 Millones se pretende recaudar en exportaciones. 7 Millones de toneladas de CO2 se prevé capturar por año. 500 Megavatios de energía limpia se pretende generar con la actividad forestal. 8,000 Empleos genera la actividad forestal por año en las zonas rurales.

 

DEMANDA. En el mercado local el precio de una planta de caoba o cedro espino oscila entre 30 y 75 centésimos, dependiendo de la cantidad. LA PRENSA/ Archivo.

Share

Leave comment