Entradas

Alianza por el millón: La importancia de la reforestación en Panamá más allá del CO2

En Anarap sabemos que el mundo necesita más verde y menos gris. Por eso, hemos generado vínculos con diversas organizaciones y particulares con el fin de desarrollar distintas labores que buscan asegurar el futuro de las generaciones con proyectos de desarrollo sustentable que trabajen en pro de la reforestación responsable de los bosques panameños y el uso correcto de los sembradíos. Es por esto que nace la Alianza por el Millón. Leer más

Presentación del Libro de Teca

La Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá, le invita a la presentación del Libro Teca: Nuevas tendencias en Silvicultura, comercialización y uso de la madera” por el autor el Dr. Luis Ugalde Arias.

Negocian $525 en productos forestales de Panamá

Lunes 28 de julio de 2014 – 12:01 a.m.La suma resulta de la negociación de 1,431 metros cúbicos de madera, durante la segunda Rueda Internacional de Negocios Forestales

mrodriguez@laestrella.com.pa

El objetivo de la iniciativa es eliminar la compra de madera ilegal o de dudosa procedencia.

‘En Panamá, estudios recientes indican que el porcentaje de madera que proviene de tala ilegal a nivel nacional oscila entre un 33% y 51%3, con la región de Darién alcanzando las mayores dimensiones con un estimado de hasta el 67%’, señala Rafael Venegas Deza, consultor de Global Forest Trade Network Panamá (WWF por sus sigla en inglés) de Colombia, en su Guía de Compra Responsable de Productos Forestales y a la que tuvo acceso este diario.

Ante estos porcentajes alarmantes, y con el objetivo de acabar con la destrucción acelerada de los árboles por la tala ilegal y promover la compra responsable de productos forestales, por segundo año consecutivo, la WWF desarrolló en Panamá la Rueda Internacional de Negocios Forestales Responsables.

La iniciativa anual impulsa el desarrollo de mercados para la comercialización de maderas provenientes de bosques bajo manejo sostenible y certificados de acuerdo a las normas internacionales del Forest Stewardship Council (FSC por sus siglas en inglés), facilitando vínculos comerciales entre empresas comprometidas y responsables.

El encuentro concluyó con 51 citas de negocios, realizadas entre 43 empresas participantes (productoras y compradoras responsables), logrando en total negociaciones por $525 mil y aproximadamente 1,431 metros cúbicos de madera, según un comunicado de la WWF, que además afirma que la cifra podría aumentar, puesto que los empresarios participantes continuarán negociando en los próximos días. ‘Esta segunda rueda de negocios es un paso más hacia la consolidación de la estrategia de gobernanza forestal en los bosques de Darién ya que crea vínculos entre productores de madera bien manejada con compradores responsables que buscan un producto de origen legal y sostenible’, expresa Sandra Valenzuela, directora de Planeación de WWF Programa Chocó Darién – Amazonas Norte. En este sentido, subraya el consultor colombiano en su trabajo: ‘la gestión integral del bosque es la única opción, pues solo de esta forma se podrá cubrir la creciente demanda de productos y servicios forestales, generando beneficios sociales y económicos, y conservando los bosques como fuente permanente de materia prima’.

 

¿Se puede reflotar la agricultura de Panamá?

Lunes 28 de julio de 2014 – 12:00 a.m.
El sector primario panameño sufre un rezago productivo que inicia desde los salarios de los técnicos
ARCHIVO | LA ESTRELLA DE PANAMÁ
En los años 80, el principal rubro de producción era el banano.
periodistas@laestrella.com.pa

Antes de 1968 y un poco después, la agricultura de Panamá no tenía mucha importancia y los pocos agricultores que habían producían para sus provincias y, los más avanzados, lograban traer sus productos al Mercado del Terraplén. Todas las mañanas amanecía una o varias chivas gallineras con productos del interior, gallinas y queso blanco molido. Claro que había medianos y grandes productores, pero eran, fundamentalmente ganaderos, arroceros, con sistemas extensivos de producción. En esa época el Chase era, prácticamente, el único banco importante que financiaba, principalmente, a los ganaderos.

Lo que sí había en esos años eran muchísimos campesinos sin tierra con ganas de producir. Había gran demanda de arroz, maíz, frijoles, hortalizas, carne, etc., que no podía ser satisfecha con la producción de la época. No había financiamientos blandos, muy poca asistencia técnica, servicios de maquinaria, semillas, ni técnicos.

En 1972 nació el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y sus otras instituciones y empresas que, realmente, cambiaron la agricultura de Panamá. Aparecieron los famosos Asentamientos Campesinos, que hicieron buenos aportes al sector agropecuario, y, a pesar de que muchos no gustaban de ellos, podemos decir que sus resultados fueron positivos. Un análisis que se presentó en el Gabinete Económico del presidente Guillermo Endara demostraba que ‘si se suma todo lo prestado a los asentamientos y se le resta la inversión recuperada en ese mismo periodo se verá que hubo un significativo saldo positivo’, sin considerar que se incorporaron miles de hectáreas y salieron miles de personas de la pobreza.

Hasta 1980, en Panamá se creía en la agricultura hasta que llegó ‘la globalización’ famosa y, esa agricultura pujante que había substituido muchas importaciones, se empezó a desinflar y a considerarla improductiva, subsidiada, no rentable, etc., a tal punto llegó que los propios viejos le recomendaban a sus hijos que se fueran a las ciudades a buscarse la vida porque la agricultura no tenía futuro. Ni los gobiernos más progresistas ya creían en la agricultura ni en los agricultores.

Si se revisa el financiamiento del Banco de Desarrollo Agropecuario al sector agropecuario después de 1989, se podrá apreciar cuál era la política agropecuaria de los gobiernos de turno. El MIDA, en términos generales, era un lastre para la economía del país y las propias IFIS (BID, AID, BIRF) dejaron de creer en la agricultura panameña y empezaron a exigir y presionar al gobierno para que dejara de financiar el campo. Las IFIS crearon programas especiales para medianos y grandes ganaderos, dejando a un lado los programas a los micro y pequeños productores. Hicieron todo lo posible por cerrar el BDA y el IMA, que consideraban empresas estatales ineficientes y sin propósitos porque ya había muchos bancos, incluyendo al BNP, que daban financiamientos al Sector Agropecuario.

El BDA no era necesario y el IMA ya había terminado con su papel de intermediario de los agricultores. Las costosas instalaciones se fueron deteriorando porque al gobierno no le interesaba ni siquiera que existieran; es más, querían su rápida privatización. El centro de Acopio de Cerro Punta, donado por el Gobierno alemán, se dejó morir por falta de mantenimiento porque ese ya no era el papel del IMA.

Empezaron a desaparecer empresas multiplicadoras de semilla, el IDIAP se quedó estancado sin producir nuevas semillas, se cerró COAGRO, que ofrecía insumos técnicos a buenos precios, lo mismo pasó con la empresa de servicio de maquinaria, y, en pocas palabras, se desmanteló el sector agropecuario.

Probablemente, y creo que es lo más duro y comprometedor que sucedió, fue que se expulsó a los técnicos del Sector Agropecuario. Decía Adán De Gracia, del BDA, que ‘los técnicos buenos se van y solo quedan los malos’. No había futuro de ninguna clase para los buenos técnicos agropecuarios. Hubo un gran reciclaje de técnicos que se convirtieron en abogados, banqueros, administradores, vendedores, etc., muchas veces en áreas que no tenían nada que ver con su antigua profesión.

Hoy en 2014, después de más de 30 años de tumbos, el nuevo ministro trata de convencer (no sé a quién) a los panameños de que ahora sí va a reflotar la agricultura de Panamá. Quiere hacerlo con técnicos mal pagados, que saben cómo sobrevivir en las crisis del MIDA, y, lo más importante, sin productores que quieran invertir en un negocio que tiene tantos años de fracaso.

En esta época moderna donde mandan los productos híbridos, donde los transgénicos presionan a los gobiernos y ponen sus condiciones para que usen sus semillas certificadas y que los campesinos dejen de utilizar sus propias semillas originales, será muy difícil que la nueva administración del MIDA logre producir el entusiasmo que le permita levantarse a la agricultura panameña.

Tecnología podría mejorar exportación

Es necesario que se inviertan en nuevos equipos para automatizar procesos y efectuar la recolección de madera rápida
Doralis Montenegro (doralis.montenegro@epasa.com)

En el transcurso de unos ocho años se espera que en Panamá existan unas 200 mil hectáreas de áreas reforestadas, lo que indicaría que la indutria pueda generar un promedio de 656 millones de dólares en exportaciones.

La industria forestal ha desarrollado un potencial en Panamá, por lo que según indica la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (Anarap), es necesario que se inviertan en nuevos equipos para automatizar procesos y efectuar la recolección de madera dentro de las plantaciones de manera más eficiente, rápida y segura.

En el país ya existen tales opciones, como es el caso de la empresa Vimek, que ha implementado equipos de alta tecnología. Fredrik Lumber, director de Vimek, sostuvo que una de las maquinarias con las se cuentan en Panamá es la recolectora Vimek 610, que hace más eficiente los procesos de recolección de la madera.

Marisa Vallarino, de Anarap, destacó que es importante que las empresas inviertan, asegurando el auge de la industria.

POTENCIAL EN LA INDUSTRIA FORESTAL EN PANAMÁ

La actividad implica grandes inversiones iniciales con ganancias a largo plazo, lo que requiere incentivos fiscales y apoyo estatal directo.
Martes 13 de Agosto de 2013
inShare

Capital.com.pa publica: “Un estudio reciente elaborado por la Agencia de Cooperación de Estados Unidos (Usaid, por sus siglas en inglés) (…), destacó que en un escenario en el que se intervinieran tan solo 200 mil de los 2 millones de HA de terrenos degradados que existen en el país, a razón de 10.000 HA por año y por un espacio de 20 años, se requeriría una inversión acumulada menor de $3.065 millones”. Sin embargo, la carencia de leyes que incentiven la inversión en proyectos de reforestación no permite que se desarrolle todo el potencial que se posee.

Tan solo reforestando 200 mil hectáreas, el Estado recibiría ingresos por $1.164 millones en 20 años, gracias a los impuestos que las empresas dedicadas a la actividad pagarían. Se estima que cuando se inicie el aprovechamiento de esas áreas reforestadas, a partir del año 20 y hasta el año 40, las exportaciones de productos forestales se elevarán a $656 millones al año, 2.852,2% más que losS$23 millones que se exportan actualmente.

Para Marisa Vallarino, presidenta de la Asociación Nacional de Reforestadores y Afines de Panamá (Anarap), para poder aprovechar todo el potencial económico, social y ambiental, el Estado debe ser socio de la industria forestal auto sustentable, tal como ha ocurrido en otros países de la región como Chile, Colombia, Guatemala o Ecuador.

Vallarino agregó que la falta de incentivos ha significado que exista poco interés de la banca por respaldar proyectos de reforestación, considerando que se trata de una inversión en la que los frutos económicos solo se pueden ver a largo plazo.

Fuente: Capital.com.pa

La Asociación de Reforestadores de Panamá desarrolla la creación de un Plan Nacional de Reforestación Comercial para la siembra de 200 mil hectáreasen un período de 10 años

La Asociación de Reforestadores de Panamá desarrolla la creación de un Plan Nacional de Reforestación Comercial para la siembra de 200 mil hectáreasen un período de 10 años

Redacción Economía (economia.pa@epasa.com) / PANAMA AMERICA
La Asociación de Reforestadores de Panamá desarrolla la creación de un Plan Nacional de Reforestación Comercial para la siembra de 200 mil hectáreasen un período de 10 años.
Marisa Vallarino, presidenta de la asociación, indicó que en los últimos 20 años los reforestadores han adquirido el conocimiento, experiencia y tecnología que les permitiría sobrepasar las 5 mil hectáreas reforestadas anualmente con el apoyo de los actores del sector.
Vallarino dijo que es importante que otras entidades se sumen al compromiso de reactivar esta actividad.
Anarap recomienda la implementación de un sistema integrado, con un modelo de ventanilla única que permita agilizar trámites y obtener los permisos en poco tiempo.